La saliva es un líquido
natural y fisiológico complejo, que lubrica la cavidad oral, proveniente de las
glándulas salivales.
Las glándulas salivales producen, aproximadamente
de 1 a 2 litros de saliva al día.
Es por eso que ante la disminución del flujo
salival aumenta rápidamente la población de microorganismos en la boca,
presentándose complicaciones como susceptibilidad a la candidiasis y un aumento
en la actividad de los microorganismos ácido génicos.
El pH salival normal oscila entre 6,5 y 7.La
producción diaria de saliva puede variar en función a nuestra dieta, la toma de
algún medicamento y la ingestión, olor o visión de alimentos.
Capacidad
de Buffer
La capacidad buffer de la saliva incluye tres
sistemas principales:
- El bicarbonato (HCO3)
- El fosfato
- Sistema buffer de proteínas
FUNCIONES
DE LA SALIVA
Es decir a
6,5. Esta capacidad tamponadora del medio al neutralizar el medio ácido
producido tras las comidas evita la desmineralización del esmalte dental y la
acumulación de sarro que se produce con un pH básico.
Además de favorecer la
mineralización del esmalte de los dientes por su capacidad tamponadora, la
saliva contiene también un factor de crecimiento epidérmico que facilita la
cicatrización de la mucosa bucal lesionada.
Por el efecto de las
enzimas que contiene, al mezclarse con el alimento junto con la masticación lo
transforma en bolo alimenticio, iniciando la digestión de carbohidratos y
grasas y facilitando la deglución.
La saliva permite que las
partículas sápidas (responsables del sabor) de los alimentos, alcancen y
estimulen químicamente los corpúsculos gustativos en la cavidad oral
especialmente en la lengua. Por eso la sensibilidad gustativa es menor cuando
disminuye la secreción salival por la edad avanzada, efectos de ciertos
medicamentos o por trastornos patológicos.
Además de facilitar la
primera fase de la digestión y la deglución, en la especie humana es importante
en la expresión oral al facilitar la articulación de las palabras.
- Mantener
el equilibrio hídrico
Al disminuir su
producción por deshidratación envía un mensaje de alarma al organismo
produciendo la sensación de sed.
La saliva por su
composición enzimática, especialmente por la lisozima, las inmunoglobulinas y
las proteínas como la muramidasa y la lactoferrina, defiende la cavidad oral de
la infección bacteriana.
ALTERACIONES
DE LA SALIVA
XEROSTOMÍA
Es la sensación subjetiva de sequedad bucal
debido a la disminución de saliva, provocada por una alteración del
funcionamiento de las glándulas salivales.
La presencia de saliva en la cavidad oral es muy
importante porque gracias a ella se mantienen humectados los tejidos orales,
facilitando el habla, la masticación, la deglución, etc. La saliva también
permite la función de limpieza de la boca, así como la regulación de la
acumulación de bacterias.
Para entender esta compleja situación, vamos a considerar, según el
nivel de actividad glandular, dos tipos de xerostomía:
- La xerostomía reversible: Se
caracteriza por registrar actividad glandular residual, donde la secreción
salival puede ser estimulada o regulada. Este tipo de efecto xerostomizante es
producido por medicamentos, quimioterapéuticos, hábito tabáquico, etc.
- La xerostomía
irreversible: Existe daño irreparable a nivel glandular
que impide su funcionamiento. Este cuadro clínico se puede encontrar en
pacientes con diagnóstico de síndrome de Sjögren o pacientes con cáncer de
cabeza y cuello que reciben como tratamiento grandes dosis de radiación.
SIALORREA
Es la producción excesiva de saliva. También se
ha definido como una mayor cantidad de saliva en la boca, lo que también puede
ser causada por la disminución del aclaramiento de saliva. Los signos y
síntomas de la sialorrea incluyen:
- Babeo, cuando la saliva fluye fuera de la boca.
- Aumento de la salivación
- Aumento de la deglución
- Vómitos y náuseas